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AUMENTAN LAS PROTESTAS EN ARABIA SAUDÍ/ Protests increase in Saudi Arabia

Propaganda of Saudi Arabia. From the Twitter account: @Fofia1_

Arabia Saudí es, hasta el momento, uno de los pocos países del Golfo que no ha sido arrasada por la esperanzadora pero, a la postre, destructora Primavera Árabe. Sin embargo, es un país en el que la libertad de expresión, la libertad de asociación y, en general, las libertades individuales, sobre todo en el caso de la mujer,  están muy restringidas, tuteladas se diría. En suma, un país que vive anclado en una cultura tribal y cuasi medieval y bajo la teoría de acción-reacción.

Durante estos 6 últimos años, los cuerpos de seguridad saudí han hecho de las censuras, las detenciones puntuales y del uso intensivo de las unidades de vigilancia en Internet (la cual funciona a través de un proxy único que direcciona todo el tráfico desde Arabia Saudí al Internet internacional) una acción indispensable para mantener a raya a los posibles disidentes y subyugar  a una población, que veía como en otros países (Libia, Túnez, Siria, Egipto) se levantaban en contra del gobierno existente. Esta contundencia de medios, ha obligado  a los activistas a refugiarse en la clandestinidad, incluso en las propias redes.

Al hilo de la Primavera Árabe, con una represión mucho mayor y con nuevas ideas de libertad y cambio, provenientes del exterior, la minoría saudí chií se empezó a manifestar en la provincia Oriental (donde se concentran mayoritariamente los chiíes) para denunciar su discriminación legal, y pedir la liberación de sus detenidos sin un juicio con mínimas garantías.

A partir de este momento, fue la minoría chií quién se convirtió en el primer grupo activo de oposición contra el gobierno de Riad. Esto acabó destapando la cólera de los Saud contra la población chií, provocando la muerte del clérigo disidente, Nimr Baqir al Nimr, y otras 46 personas a principio del 2016, acusados de terrorismo.

El mensaje que envió el gobierno con dicha ejecución fue una muestra de que las autoridades saudíes no iban a tolerar ninguna oposición ni crítica al gobierno, al igual que tampoco iban a considerar ninguna de las peticiones de reforma.

Este acto supusó, además de un duro golpe para la población, al considerar a Nimr como uno de los reformistas chiíes más conocidos y respetados, el comienzo de una oleada de protestas públicas contra el régimen de Riad en países como Bahrein, el Líbano o Irak, lo que ha agudizado las ya crecientes tensiones sectarias.

Fue el comienzo de la reacción a la acción.

Como estrategia de Riad para silenciar el debate interno, se adoptó en 2014 una nueva ley Antietorrista, en  la cual se considera como “terrorista” a:

Además, también consideraron como “actos terroristas”:

Con esta nueva ley, se emprendió una campaña contra cualquier forma de crítica , la cual, llega hasta nuestros días.

En las últimas semanas, se ha llevado a cabo una treintena de detenciones, entre ellos, intelectuales, periodistas y clérigos críticos. Esto pone de manifiesto el nerviosismo de gobierno, el cual ha aumentado desde comienzos de la crisis de Qatar. Esta, ha permitido a la oposición adquirir un mayor apoyo, que carecía hasta el momento. Y, esto se contempla con la convocatoria, para el anterior viernes, bajo la etiqueta #حراك_15_سبتمبر (#movilización_15_septiembre), que fue llevada a cabo por activistas y exiliados próximos a los Hermanos Musulmanes (organización ilegal en Arabia Saudí) “contra la pobreza y el paro”, y que tuvo mucho llamamiento en las redes sociales. Los clérigos detenidos, al menos cuatro confirmados y hasta una veintena, no sólo se habían mostrado favorables a Doha, sino que tienen un gran seguimiento en las redes sociales. De ahí, que se temiera su eventual apoyo a la manifestación.

No obstante, la protesta fue frustrada con un amplio despliegue policial. “Patrullas de policía rodean todas y cada una de las mezquitas. Ni siquiera permiten que cuatro o cinco personas mantengan una conversación“, relataba a EL PAÍS un activista a primera hora de la tarde del viernes.

Este intento de llamamiento se ha convertido en un acto de valor en un país en el que no existe el derecho de libre asociación y manifestación. “Incluso quienes han hecho el llamamiento saben de lo difícil que es que la gente se manifieste en Arabia Saudí, pero es un mensaje al Gobierno, un signo de descontento”, señaló a Ali Adubisi, director de la Organización Europeo-Saudí por los Derechos Humanos.

En su opinión, lo más grave es que “no hay voluntad para responder con reformas, ni mentalidad de respeto de los derechos humanos”.

En consecuencia, nos encontramos ante una sociedad que, cansada de vivir bajo el yugo de una estricta, arcaica y particular legislación, no encuentra salida hacia un nuevo equilibrio que permita la coexistencia entre un Islam conservador y una apertura a otros puntos de vista. Por repasar algunos ejemplos  están permitidos los castigos físicos y la pena de muerte (Arabia Saudí se encuentra en el puesto 4 detrás de China, Irán y Paquistán); la falta de libertad de expresión; la discriminación de las mujeres ( el gobierno saudí aplica estrictamente la ley islámica [la Sharía] en la cual queda estipulado que el hombre/marido es el cabeza de familia (y el único que puede pedir el divorcio); o la prohibición de la libertad de culto de otras religiones y las relaciones homosexuales, castigadas con prisión e inclusive la muerte. Arabia saudí es una monarquía teocrática donde el Islam es la única religión oficial, la cual no permite obtener la nacionalidad a los no musulmanes, de modo que los hijos de padres de esta creencia obtienen automáticamente el carácter de musulmanes, que se confunde con el de ciudadano, y constituye un delito de apostasía la conversión del Islam a otra religión.

Por tanto, se percibe un creciente aumento del deseo de cambio entre los saudíes, aún atemorizados, quienes están uniendo esfuerzos (los propios chiíes saudíes apoyaron la manifestación del pasado viernes, convocada por suníes) a pesar de la brecha confesional que existe en su país.

Sin embargo, sin el apoyo de la comunidad internacional (centrada en otras prioridades (como Irán, Corea del Norte o el terrorismo islámico) no se va producir un cambio en un régimen que, además de cuantiosos recursos económicos procedentes mayoritariamente del petróleo, cuenta con el apoyo de Rusia y Estados Unidos entre otros.

Pero, como dijo el filósofo del siglo XIX, Arthur Schopenhauer, “muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia”.


“Saudi Arabia Cracks Down on ‘September 15 Hirak’ Activist” -From the twitter account:@abdelazizusa

Saudi Arabia is, until now, one of the one of few Gulf States that it has not been devastated by the encouraging one but, at last, destroyer Arab Spring. Nevertheless, it is a country in which the expression freedom, the association freedom and, in general, the individual freedoms, especially in case of the woman, are very restricted, guarded it would be said. In sum, a country that lives anchored in a tribal culture and quasi- medieval and under the theory of action-reaction.

During these 6 years, the bodies of Saudi security have done of the censorships, the punctual detentions and of the intensive use of the units of vigilance in Internet (which works across the only proxy that direction all the traffic from Saudi Arabia to the international Internet) an indispensable action to support to stripe the possible dissidents and to subdue a population, who saw like in other countries (Libya, Tunis, Syria, Egypt) they were getting up in opposition to the existing government. This forcefulness of means, had obligated to the shelter in the secrecy, even in the own nets.

To the thread of the Arabic Spring, with a major expression and with new ideas of freedom and chance, from the exterior, the Saudi Shiite minority started to manifest in the Oriental Province (where the Shiite majority is concentrated) to denounce their legal discrimination, and to ask the liberation of his arrested without a judgment with minimal guarantees.

From this moment, it was the Shiite minority who turned in the first active group of the opposition against the Riyadh government. This ended up by uncovering the rage of the Saud against the Shiite population, provoking the death of the dissident clergyman, Nimr Baqir to the Nimr, and other 46 persons to beginning of 2016, defendants of terrorism.

The message that the government sent with this death was a sample of which the Saudi authorities were going to tolerate any opposition nor critique to the government, as they were not going to consider any of the requests of reform either.

This act supposed, besides a hard blow for the population, when more acquaintances considered Nimr to be one of the Shiite reformists and respected, the beginning of a big wave of public protests against the regime of Riyadh in countries as Bahrain, the Lebanon or Iraq, which has sharpened the already increasing sectarian tensions.

It was the beginning of the reaction to the action.

As a strategic of Riyadh to silence the internal debate, it was adopted in 2014 a new Anti-terrorist law, in which is considered as a “terrorist”:

In addition, also they considered as ” terrorist acts “:

With this new law, a campaign was undertaken against any form of critique, which, it comes to the present day.

In the last weeks, a thirsty of detentions has been carried out, among them, intellectual, journalists and critical clergymen. This reveals the edginess of government, which has increased from beginning of the crisis of Qatar. This one, has allowed to the opposition to acquire a major support, which was lacking up to the moment. And, is this contemplated by the summons, for the previous Friday, under the etiquette #حراك_15_سبتمبر (#movilization_15_septembre) that was carried out by activists and exiles next the Muslim Brotherhood (illegal organization in Saudi Arabia) “against the poverty and the unemployment“, and that had very much call in the social networks. The arrested clergyman, at least four confirmed and up to a score, not only had proved to be favorable to Doha, but they have a great follow-up in the social networks. Of there, that was afraid his eventual support to the manifestation.

Nevertheless, the protest was frustrated with wide police deployment. “Police patrols surround each and every of the mosques. They do not even allow that four or five persons should support a conversation “, was reporting to El País an activist in the early afternoon of Friday.

This intent of call has turned into a valor act in a country in which does not exist the freedom of association and manifestation. ” Even those who have called o, they know the difficult thing that it is that the people demonstrate in Saudi Arabia, but it is a message to the Government, a sign of dissatisfaction “, indicated Ali Adubisi, the director of the Organization European – Saudi for the Human rights.

In his opinion, the most serious thing is that ” there is volition to answer with reforms, not even mentality of respect of the human rights “.

In consequence, we find a society that, tired of living under the yoke of a strict, archaic and particular legislation, it is not gone out towards a new balance that allows the coexistence between a conservative Islam and an opening other point of view. For revising some examples there are allowed the physical punishments and the death sentence (Saudi Arabia is in the place 4 behind China, Iran and Pakistan); the lack of freedom of expression; the discrimination of the women (the Saudi government applies strictly the Islamic law  whom it can only stipulated that the man/husband is the head of household (and the only one that can petition for divorce); or the prohibition of the freedom of worship of other religions and the homosexual relations, punished with prison and inclusive the death. Saudi Arabia is a theocratic monarchy where the Islam is the only official religion, which does not allow to obtain the nationality to not Muslims, so that the children of parents of this belief obtain automatically the Muslims’ character, which gets confused with that of citizen, and a crime of apostasy constitutes the conversion of the Islam to another religion.

Therefore, there is perceived an increasing wish of the desire of change between the Saudis, afraid yet, who are joining efforts (the own Shiite Saudis supported the manifestation of last Friday, convocated by the Sunnis) despite the denominational gap that exists in their country.

Nevertheless, without the support of the international community (focused in other priorities like Iran, North Korea or Islamic terrorism) does not go away to produce a change in a regime that, besides large economic proceeding resources for the most part of the oil, possesses the support of Russia and The United States among others.

But, as said the philosopher of the 19th century, Arthur Schopenhauer, ” often the things are not given which deserves them more, but the one that can ask for them with insistence “.

 

MARTA E. MOLINA

FUENTES
https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/paises/pais/show/arabia-saudi/
https://elpais.com/internacional/2017/09/13/actualidad/1505323463_876325.html
https://elpais.com/internacional/2014/03/23/actualidad/1395598460_989339.html
https://elpais.com/internacional/2017/09/15/actualidad/1505466594_701203.html
https://www.amnesty.org/es/latest/news/2017/09/saudi-arabia-wave-of-arrests-targets-last-vestiges-of-freedom-of-expression/
https://www.amnesty.org/es/latest/news/2017/09/saudi-arabia-wave-of-arrests-targets-last-vestiges-of-freedom-of-expression/
http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2017/09/russia-king-salman-visit-gatekeeper-mideast-strategy-syria.html
https://www.moroccoworldnews.com/2017/09/228569/saudi-arabia-cracks-september-15-hirak-activists-deems-protests-terrorist-crimes/
http://en.abna24.com/news/middle-east/saudi-regime-continues-crackdown-citizens-call-for-protests_854334.html
http://countrymeters.info/es/Saudi_Arabia/economy
http://www.europapress.es/nacional/noticia-situacion-derechos-humanos-arabia-saudi-20170121121827.html