TERROR EN LAS PRISIONES DE BRASIL/ Terror in the Brazil’s prisons

Antonio Sáenz Peco, analista político.

Actualmente las autoridades de Brasil carecen de control sobre aquello que tiene lugar en el interior de las cárceles, encontrándose su sistema penitenciario ante una situación de crisis. El Gobierno Federal brasileño ha recurrido en días recientes al uso de las FFAA para tratar de poner freno a la serie de matanzas (más de 120 muertos en enero de 2017 en un total de cinco revueltas intramuros) que se viene produciendo en el contexto de una guerra, declarada a mediados de 2016, entre las dos principales facciones criminales del país, el Primer Comando de la Capital ( PCC) de Sao Paulo y el Comando Vermelho (CV) de Río de Janeiro. El motivo de esta guerra lo supone la lucha por hacerse con el control de las rutas brasileñas del narcotráfico de cocaína.

La extrema crueldad y violencia utilizadas en las ejecuciones parece estar inspirada en las tácticas propias de los cárteles mexicanos. En este sentido, han sido publicados en Internet, a modo de estrategia de terror, vídeos de decapitaciones y otros ejemplos de brutal barbarie como actos de canibalismo, violaciones colectivas, mutilaciones o la quema viva de presos rivales.

La principal causa del horror que acontece en las cárceles de Brasil lo encontramos en el hacinamiento de presos, este viene motivado por la reducida partida presupuestaria dedicada al sistema de prisiones, las fuertes medidas punitivas que ejecutan las autoridades brasileñas (especialmente en la lucha contra las drogas, basada en la encarcelación masiva de pequeños delincuentes), la alta demora judicial y el uso excesivo de la prisión preventiva. Por su parte, el problema de la superpoblación en las cárceles no solo ha facilitado la consolidación de las organizaciones criminales sino que ha convertido las penitenciarías en el centro de operaciones de las mismas. El amplio poder que ostentan las facciones criminales acercan a Brasil a un Estado Fallido tanto en el contexto del sistema penitenciario como en el de las favelas.

Brasil posee el cuarto sistema penitenciario más extenso a nivel mundial, solo por detrás de los EEUU, China y Rusia. El número de presos se ha visto multiplicado por cinco en los últimos 25 años. Las cárceles brasileñas cuentan con más de 600 mil reos teniendo capacidad para poco más de 350 mil. La tasa de ocupación supera el 161%.

En cuanto a la demora judicial, debemos decir que el 40% de los presos se encuentran a la espera de sentencia. En algunas cárceles el porcentaje asciende al 60%. Los presos a la espera de sentencia pasan su cautiverio junto a los reos ya condenados. De esta forma conviven en las mismas celdas personas sospechosas de delitos menores, como traficar con pequeñas cantidades de droga, con presos condenados por crímenes violentos. Diversos informes realizados por la organización Human Right Watch (HRW) evidencian las graves infracciones de derechos humanos que tienen lugar en las prisiones brasileñas y documentan como se ha producido una cesión del control por parte de los funcionarios hacia las bandas criminales.

En días recientes, el gobierno de Brasil ha respondido con el anuncio de una serie de medidas entre las que se encuentra la creación de un Plan Nacional de Seguridad Pública que incluye la modernización del aparato penitenciario y la construcción de treinta nuevas prisiones. Diversas fuentes afirman que el ejecutivo brasileño había sido advertido en múltiples ocasiones por la inteligencia policial acerca de la creciente tensión entre bandas, sin provocar una reacción del gobierno federal dirigida a evitar la muerte de personas bajo custodia gubernamental. Asimismo, existen informes que recogen entrevistas en las que familiares de las víctimas aseguran haber alertado desde hacía meses que se producirían estos hechos.

Un análisis de la reacción social plasmada en las redes, inundada de mensajes de clara apología de la violencia, nos muestra como cerca de la mitad de los brasileños celebran la oleada de matanzas, justificando esta postura en el hecho de que entre las víctimas se encuentran un gran número de asesinos y violadores.


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Carandiru prison, Brazil, closed in 2002 due to terror events.

At present, the authorities of Brazil lack control over all that happens inside prisons. In this sense, the Brazilian penitentiary system is dealing with a crisis situation. The Brazilian Federal Government has resorted in recent days to deploy the army to curbing the series of massacres (over 120 deaths during January of 2017) that have been taking place in the context of a war (declared in mid-October 2016) between the two main criminal organizations of the country, The First Capital Command (PCC) from Sao Paulo and the “Comando Vermelho” (CV) from Rio de Janeiro. The motivating force for this war is represented by the struggle to take control over the Brazilian drug routes of cocaine.

The extreme cruelty and violence used in the murders seems to be inspired in the tactics of the Mexican cartels. In this connection, has been posted on the Internet, as a strategy of terror, videos of beheadings and further examples of brutal barbarity, such as acts of cannibalism, gang rapes, mutilations or the burn alive of rivals prisoners.

The main cause of the chaotic situation in Brazilian prisons is found on the overcrowding. This is the result of the limited budget line allocated to jail system, the heavy punitive measure that implement the Brazilian authorities (particularly those relating to the fight against drugs, based on the massive jailing of minor offenders), the hight judicial delays and the excessive use of pretrial detention. For its part, the problem of overcrowding in prisons not only has facilitated the consolidation of criminal organizations, but it also has become the penitentiary institutions in his centre of operations. The wide power hold by the criminal factions pull Brazil toward a failed state in the context of the prison system and in favelas.

Brazil has the fourth biggest penitentiary system across the world, behind the USA, China and Russia. The number of prisoners has increased fivefold in the last twenty years. The Brazilian prisons have over 600 thousand inmates having a capacity for a little more than 350 thousand. The occupancy rate surpasses 161%.

 In respect of the judicial delays, we should say that 40% of prisoners are awaiting trial, in some prisons the percentage rose to 60%. in this way, live together in the same cell the detainees awaiting trial suspects of minor offences with those convicted for violent crimes. Various reports made by the organisation Human Right Watch (HRW) show the serious human rights abuses that takes place in Brazilian prisons and documented the way in wich it has been ocurred the transfer of control on the part of public officials towards criminal gangs.

In recent days, the Brazilian government has announced the creation of a National Public Safety Plan that includes the modernisation of the prison system and the build of 30 new prisons. Several sources affirm that Brazilian executive had been warned on multiple occasions by police intelligence about the increasing tension among rival gangs, without even inciting a reaction from the federal government. In addition, reports also reveal interviews in which the relative of the victims ensure have alerted for months this event would take place.

An analysis of the social reaction reflected in the social media, flooded by messages that clearly eulogy of violence, shows how close to half of the Brazilian celebrated the massacres, justifying this position on the fact that among the victims we find a large number of assassins and rapists.

Antonio Sáenz Peco

https://www.foreignaffairs.com/articles/brazil/2017-01-18/brazil-s-correctional-houses-horror

http://www.stratfordbeaconherald.com/2017/01/17/behind-the-brazilian-jail-bloodletting

https://www.amnesty.org/es/latest/news/2017/01/brazil-more-than-120-killings-in-16-days-signals-national-prison-crisis/

https://www.hrw.org/es/news/2015/10/20/brasil-donde-los-presos-mandan

https://www.hrw.org/report/2015/10/19/state-let-evil-take-over/prison-crisis-brazilian-state-pernambuco

http://www.presstv.ir/Detail/2017/01/17/506525/Brazil-Temer-build-prisons–riots

https://www.hrw.org/news/2017/01/18/brazils-correctional-houses-horror

https://www.hrw.org/es/world-report/2016/country-chapters/285490

https://www.hrw.org/es/news/2015/04/08/brasil-crisis-penitenciaria-propicia-reforma

http://www.aljazeera.com/news/2017/01/brazil-dozens-killed-prison-unrest-170106141734273.html

 

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