Actuando como puente entre occidente y oriente, la República de Turquía desempeña un papel fundamental en la geopolítica mundial. Con un importante poder político, económico y militar, las decisiones tomadas por el gobierno de Ankara no afectan únicamente a su territorio, sino que influyen significativamente a toda la región. Asimismo, Turquía ha estado marcada estos últimos años por una creciente inestabilidad, debido principalmente a las actividades de diversos grupos terroristas de diferente ideología dentro del territorio turco. Entre estos grupos podemos encontrar al autodenominado Estado Islámico, que ha asesinado a centenares de personas en Turquía entre los años 2014 y 2017.
El presente análisis se adentrará en las raíces del conflicto entre Turquía y el Estado Islámico, identificando la presencia de células del Estado Islámico en territorio turco y detallando las herramientas utilizadas por el grupo terrorista para la captación y adoctrinamiento de nuevos combatientes.

EL ISLAM EN TURQUÍA
La secularidad que caracterizó la creación de la actual República de Turquía consiguió alejar a una gran proporción de la sociedad turca del fervor religioso predominante en muchos países vecinos. Aun así, el islam sigue siendo un pilar fundamental de la vida en Turquía. La mayor parte de la población turca pertenece a la escuela hanafí del islam, una corriente religiosa atribuida a Abu Hanifah, un importante teólogo y jurista del islam del siglo VIII. La escuela hanafí se caracteriza por tener unas doctrinas relativamente más liberales, especialmente en relación a libertades personales y derechos de la mujer, y fue la ideología dominante en el Imperio Otomano (1). Otras corrientes ideológicas populares en Turquía son las escuelas shafí, jafari y aleví. Estas ideologías están muy alejadas de las doctrinas profesadas por el salafismo (2)
Sin embargo, pese a la secularidad y la moderación reinantes de forma generalizada en Turquía, a lo largo de su historia han existido diversas organizaciones terroristas de carácter islamista. Actualmente, entre las más importantes podemos encontrar grupos terroristas como Hezbolá Kurdo, Kaplancilar, IBDA-C, Hizb ut-Tahrir y Tahsiyeciler. Algunas de estas organizaciones han colaborado activamente con grupos terroristas como Al-Qaeda o el Estado Islámico (3).

PRIMAVERA ÁRABE Y LA GUERRA CIVIL SIRIA
En enero de 2011, Zine al-Abidine Ben Ali se vio obligado a presentar su dimisión como presidente de Túnez, tras 23 años en el poder (4). Esta dimisión estuvo motivada por crecientes revueltas populares que exigían una mayor libertad para el pueblo tunecino. Este acontecimiento desencadenó protestas similares en muchos países de Oriente Medio y el norte de África, provocando unos niveles extremos de violencia política en países como Egipto, Irak, Bahréin e incluso guerras civiles en Siria, Libia y Yemen (5).
El papel de Turquía en la guerra civil Siria ha sido trascendental, además de ser una de las principales causas que motivan el interés del Estado Islámico por ejecutar acciones terroristas en suelo turco. Sin embargo, la participación de Turquía en el conflicto sirio no ha estado caracterizada por su homogeneidad. Tras el inicio del conflicto, el gobierno turco, apoyado por el gobierno norteamericano, decidió apoyar activamente a aquellos grupos que se oponían al régimen de Bashar al-Assad mediante el abastecimiento de armamento, municiones y demás material bélico, además de permitir libertad de movimiento a través de la frontera entre ambos países (6).
La cooperación entre Estados Unidos y Turquía permitía la presencia de personal de la CIA en áreas del sur de Turquía fronterizas con Siria. La función de estos agentes sería la de asesorar al gobierno turco sobre qué grupos deberían recibir esta ayuda, asegurando que no cayesen en manos de grupos yihadistas. El armamento proporcionado incluía una amplia variedad de armas de asalto automáticas, lanzagranadas, munición y armamento antitanque. Esta operación estaba financiada principalmente por Estados del Golfo Pérsico como Arabia Saudí y Catar, además de Turquía (7).
Sin embargo, esta libertad de movimiento fue también utilizada por grupos terroristas islamistas como Jabhat al-Nusra, grupo afiliado sirio de Al-Qaeda. Estos individuos eran capaces de cruzar la frontera haciéndose pasar por trabajadores humanitarios. La ONG turca Humanitarian Relief Foundation (IHH), con sede en Estambul, es sospechosa de mantener lazos con Al-Qaeda, y se conoce que un futuro miembro del Estado Islámico, Yakup Aktulum, utilizó esa ONG para viajar por primera vez a Siria en el año 2013 (8). Se desconoce hasta qué punto el gobierno de Ankara conocía que su estrategia estaba siendo utilizada por grupos yihadistas. La sospecha por parte del gobierno norteamericano de que Turquía era la principal responsable de que organizaciones como Jabhat al-Nusra estuviesen aumentando sus capacidades operativas en Siria hizo que ambos países cesasen de su actividad conjunta.
El auge del Estado Islámico en 2014 cambió radicalmente la balanza de poder en el conflicto sirio, demostrando tener una habilidad excepcional para conquistar, mantener y gobernar territorios, controlando en julio de 2014 ciudades iraquíes como Fallujah y Mosul (9). El 29 de junio de ese mismo año, el líder del Estado Islámico, Abu Bakr al-Bagdadi, declaró un nuevo califato desde la histórica mezquita de Al-Nuri, en Mosul. Este califato se extendía desde la provincia iraquí de Diyala hasta la ciudad de Aleppo, en Siria (10).

Como respuesta, una coalición de alrededor de 40 países, liderados por Estados Unidos, declaró la guerra al Estado Islámico.
Sin embargo, la reacción de Turquía no fue la misma que la de sus aliados. Pese a que es comprensible que el gobierno de Ankara tuviese dudas a la hora de actuar militarmente contra el Estado Islámico; debido principalmente a que su vulnerabilidad frente a las acciones terroristas del grupo era muy superior; el escaso control sobre sus fronteras fue una imprudencia. La porosidad de la frontera entre Turquía y Siria hacía posible que toneladas de material como nitrato de amonio, utilizado en la elaboración de explosivos, estuviese disponible para el Estado Islámico. Asimismo, la gran mayoría de combatientes extranjeros del Estado Islámico entraron a Siria a través de Turquía (11), quienes escogían unas rutas muy similares. El principal punto de entrada en Turquía era Estambul, desde donde viajaban a ciudades cercanas a la frontera con Siria como Sanliurfa o Gaziantep. Una vez situados más cerca de la frontera, se trasladaban a ciudades fronterizas como Ackakale, Karkamis, Elbeyli, Kilis o Reyhanli; para finalmente acceder a ciudades sirias controladas por el Estado Islámico como Tel Abyad, Jarabulus, Al-Rai, Azaz, Atimah o Kesab (12).

Presentación1

Turquía comenzó a realizar acciones militares contra el Estado Islámico a mediados de 2015, además de permitir acceso a las tropas de la coalición liderada por Estados Unidos a la base aérea de Incirlik, situada a menos de 200 kilómetros de Aleppo. Se desconoce el motivo exacto que impulsó al gobierno de Ankara a cambiar su política frente al Estado Islámico, aunque se sospecha que la percepción de una mayor amenaza por parte del grupo terrorista, sumado a presiones por parte de Estados Unidos pudieron ser los causantes. Asimismo, Turquía siempre se sintió más amenazada por la presencia de grupos kurdos como el YPG, por lo que se ha especulado sobre el hecho de que la política turca en relación a la guerra civil siria estuviese, en un primer momento, centrada en la derrota de estos grupos (13).
Las acciones militares por parte del Ejecutivo turco contra el Estado Islámico intensificó la actividad terrorista de la organización terrorista dentro de Turquía. En agosto de 2016, Turquía inició la Operación Escudo del Éufrates, que tenía como objetivo tanto al Estado Islámico como a las tropas kurdas situadas al norte de Siria. La operación se dio por finalizada tras la captura de ciudades previamente controladas por el Estado Islámico como Jarabulus, Dabiq y al-Bab (14).
Tras el notable incremento en el número de atentados terroristas por parte del Estado Islámico en territorio turco en el año 2016, las autoridades del país han intensificado sus actividades de contraterrorismo. En ese año, según fuentes del Ministerio del Interior, fueron detenidos en Turquía 1338 sospechosos de pertenecer al Estado Islámico, previniendo 22 ataques terroristas de alta intensidad (15). Sin embargo, pese al destacado trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad, la permisibilidad en las políticas de frontera y la mala gestión de su política exterior hace que Turquía se encuentre bajo una grave amenaza del terrorismo yihadista, con multitud de células esparcidas por su territorio (16). La distribución geográfica de los arrestos producidos sirve como prueba para determinar el nivel de diseminación que tienen las células del Estado Islámico dentro de Turquía. Las provincias de Turquía que hacían frontera con el territorio controlado por el Estado Islámico; Gaziantep, Sanliurfa, Kilis y Hatay; son donde han tenido lugar la mayoría de arrestos. A pesar de ello, se sospecha que existen células del Estado Islámico en 70 de las 81 provincias de las que se compone Turquía (17).

ATAQUES TERRORISTAS DEL ESTADO ISLÁMICO EN TURQUÍA ENTRE LOS AÑOS 2015 Y 2017:

  • 6 de enero de 2015: Una terrorista suicida explosiona un artefacto explosivo en una comisaría de policía situada en el distrito de Sultanahmet, en Estambul. El atentado hirió gravemente a 2 agentes de policía, falleciendo posteriormente uno de ellos a causa de las heridas. La terrorista fue identificada como Diana Ramazova, procedente de Daguestan, y viuda de un miembro del Estado Islámico de origen noruego fallecido en 2014.
  • 5 de junio de 2015: Dos explosiones durante una manifestación en Diyarbakir causan 2 muertos y más de 100 heridos.
  • 20 de julio de 2015: Explosión en la ciudad de Suruç, cercana a la frontera entre Turquía y Siria. El atentado tuvo lugar durante una rueda de prensa de un grupo activista que pretendían acceder a la ciudad siria de Kobane para realizar actividades humanitarias y de reconstrucción. El ataque acabó con la vida de más de una treintena de personas y 100 heridos.
  • 10 de octubre de 2015: Dos explosiones durante una manifestación pacífica organizada por varios grupos de izquierdas en Ankara acaban con la vida de 95 personas, y causan más de 200 heridos.
  • 12 de enero de 2016: Un terrorista suicida explosiona su chaleco explosivo en la plaza de Sultanahmet, en Estambul. El atentado acaba con la vida de 10 turistas y causa 15 heridos.
  • 20 de marzo de 2016: Atentado suicida en la calle Istiklal de Estambul, situada en una importante zona comercial. El ataque causa la muerte de 5 personas y 6 heridos.
  • 1 de mayo de 2016: Ataque con bomba contra la principal comisaría de la ciudad de Gaziantep. El atentado, llevado a cabo con un coche bomba y armas automáticas, acabó con la vida de 2 personas e hirió a otras 22.
  • 19 de mayo de 2016: Un individuo, sospechoso de pertenecer al Estado Islámico, se inmola durante una redada policial en Gaziantep.
  • 28 de junio de 2016: Tres terroristas, armados con fusiles automáticos y chalecos explosivos atacan la Terminal 2 del aeropuerto internacional Atatürk, en Estambul. El atentado causó la muerte de 48 personas; incluidos los tres atacantes; y 239 heridos. Los terroristas provenían del Cáucaso, Uzbekistán y Kirguistán. Las autoridades turcas culpan al Estado Islámico, sin embargo, el grupo no asume oficialmente la autoría del atentado.
  • 4 de noviembre de 2016: Atentado contra una comisaría de policía en la ciudad de Diyarbakir causa 9 muertos y más de 100 heridos.
  • 1 de enero de 2017: Un terrorista, armado con un fusil AK-47, abre fuego en la discoteca Reina, situada en el distrito de Besiktas, en Estambul, asesinando a 39 personas e hiriendo a 69. El atacante, identificado como Abdulkadir Masharipov, de nacionalidad uzbeka, consiguió huir tras el atentado, pero fue arrestado días más tarde. El Estado Islámico asumió la autoría del atentado.
  • 13 de agosto de 2017: Tras una operación policial, un miembro del Estado Islámico arrestado asesina a un agente de policía en una comisaría en Estambul (18).

RADICALIZACIÓN
Según datos publicados por la empresa de seguridad e inteligencia privada The Soufan Group en octubre de 2017, el total de combatientes de nacionalidad turca que han viajado a Siria o Irak para participar en la yihad es de 1500. Se desconoce el número de combatientes que siguen con vida en aquellos territorios, pero se estima que el número de combatientes que han regresado a Turquía es de 900 (19). El destino de estos combatientes suele ser el Estado Islámico o Jabhat al-Nusra, y en menor medida otras organizaciones terroristas de carácter islamista como Ahrar al-Sham y Turkestan Islam Cemaati (20).

El gobierno turco no ha divulgado datos específicos que permitan crear un perfil preciso sobre los combatientes turcos que viajan a Siria e Irak; datos como la etnia, lugar de origen y residencia, educación o poder adquisitivo. Sin embargo, se conoce que todos los combatientes eran muy jóvenes, con edades que oscilaban entre la adolescencia y la treintena de edad. Por lo general, el número de hombres que se han trasladado a Siria e Irak es superior al de mujeres, no obstante, el número de mujeres que se han alistado en el Estado Islámico es muy superior al de otros grupos similares (21).
Los factores de empuje que incitan a los ciudadanos turcos a unirse a las filas del Estado Islámico están principalmente relacionados con un distanciamiento personal y ambiental. Los casos de distanciamiento personal son muy parecidos a aquellos encontrados en combatientes extranjeros de otras nacionalidades, donde la depresión y la alienación motivan a estos jóvenes a viajar a Siria o Irak para encontrar un modo de salvación (22). No obstante, los factores de distanciamiento ambiental no son iguales a aquellos presentes en combatientes de otras nacionalidades. Factores como la drogodependencia, la alta criminalidad o el desempleo son importantes factores de empuje. Sin embargo, estos casos están principalmente localizados en barrios y zonas específicas de las grandes ciudades, que recibieron un importante influjo de inmigrantes a causa del conflicto kurdo de las décadas de 1980 y 1990. Estos barrios, con una elevada tradición conservadora, sufrieron graves daños a causa de esta renovación urbana, elevando los niveles de delincuencia y desempleo y disminuyendo el acceso a una correcta educación. Los barrios de Sincan y Hacibayram, en Ankara, o Bagcilar y Sultanbeyli en Estambul son lugares donde el Estado Islámico ha reclutado a un elevado número de combatientes (23).
Además de factores de empuje, también existen importantes factores de atracción que actúan como reclamo para los reclutas de origen turco. La maquinaría de publicidad online del Estado Islámico es una de sus principales herramientas para adoctrinar y reclutar combatientes, con propaganda dirigida específicamente al público turco. Ejemplos de esta propaganda son páginas web como Takva Tube, Takva Haber y EnfalMedya, la revista Konstantiniyye (24) o multitud de perfiles en redes sociales como Facebook, Twitter o YouTube (25). A través de este material, el Estado Islámico apela a los jóvenes en riesgo de exclusión social a unirse a la utopía creada por el Califato, mientras que ataca la apostasía del gobierno turco y denuncia las acciones llevadas a cabo por el régimen de Bashar al-Assad en Siria (26).

CONCLUSIÓN Y PROSPECTIVA
Pese a los esfuerzos de las autoridades turcas en la prevención de atentados terroristas, los graves errores cometidos en el pasado obstaculizarán las labores de desintegración de las células que el Estado Islámico tiene repartidas por el país. Asimismo, el gobierno turco deberá asegurar que implementa medidas más restrictivas en sus fronteras, especialmente tras las últimas derrotas sufridas por el grupo terrorista en Irak y Siria, que indudablemente promoverá el regreso de combatientes a sus países de origen.
Finalmente, es necesaria una actualización del Código Penal turco en materia de terrorismo. El ordenamiento jurídico impide que un terrorista que regresa tras haber participado en un conflicto bélico pueda ser condenado salvo que se demuestre que haya atacado de forma directa al Estado turco o a sus ciudadanos (27). Debido a las nuevas modalidades de violencia que ha introducido el terrorismo yihadista en los últimos años, es imprescindible que los Estados incluyan como delitos en su código penal las nuevas formas de captación y radicalización adoptadas por grupos terroristas como el Estado Islámico, aumentando así las posibilidades de evitar la ejecución de atentados.


The Republic of Turkey, acting as a bridge between East and West, plays a vital role in world geopolitics. With a very significant political, economic and military power, decisions taken by the government of Ankara do not only affect its national territory, but notably influence the whole region. Additionally, Turkey has been affected by a growing instability in recent years, primarily caused by the activities of several terrorist groups with different ideologies within its borders. Among these groups we can find the Islamic State, which has caused hundreds of deaths between the years 2014 and 2017.
This analysis will investigate the origins of the conflict between Turkey and the Islamic State, identifying the existence of terrorist cells inside Turkish territory and detailing the tools used by the terrorist group to recruit and indoctrinate new combatants.

ISLAM IN TURKEY
The creation of the present Republic of Turkey was characterized by secularism, which allowed to distance a great portion of the Turkish society from the religious enthusiasm found in many neighboring states. Nevertheless, Islam is still a very important pillar for the people of Turkey. The majority of Turkish population belong to the Hanafi school of Islam, a religious school of thought attributed to Abu Hanifah, and important Muslim theologist and jurist from the 8th century. The Hanafi school of Islam is distinguished by its relatively liberal doctrines, especially in regards to women‟s rights and personal freedoms, and was the main ideology of the Ottoman Empire. Other popular religious schools in Turkey include the Shafi, Jafari and Alevi schools. These ideologies are very distant from the doctrines professed by Salafism.
However, despite the secularism and general moderation found in Turkey, several Islamist terrorist organizations have emerged in Turkey. We can currently find terrorist groups such as the Kurdish Hezbollah, Kaplancilar, IBDA-C, Hizb ut-Tahrir and Tahsiyeciler. Some of these organizations have actively collaborated with terrorist groups like Al Qaeda or the Islamic State.

ARAB SPRING AND THE SYRIAN CIVIL WAR
In January 2011, Zine al-Abidine Ben Ali was forced to resign as President of Tunisia after 23 years in power. This resignation was motivated by growing popular protests that demanded greater freedom for the people of Tunisia. This event triggered similar protests in many Middle Eastern and North African countries, causing extreme levels of political violence in countries like Egypt, Iraq and Bahrain and civil wars in Syria, Libya and Yemen.
The role played by Turkey in the Syrian civil war has been significant, as well as being one of the main causes that encourages the Islamic State’s interest in committing terrorist actions on Turkish soil. However, Turkey‟s involvement in the Syrian conflict has not been homogeneous. After the start of the conflict, the Turkish government, supported by the United States, decided to actively support those groups opposing Bashar al-Assad‟s regime by means of supplying military equipment such as weapons and ammunition, in addition to allowing freedom of movement across the Turkish-Syrian border.
Cooperation between Turkey and the United States allowed CIA personnel to establish itself in southern areas of Turkey bordering Syria. These agents were instructed to assess the Turkish government about what groups should receive this assistance, making sure that it did not fall in Jihadist hands. The armament provided included a huge variety of automatic assault weapons, grenade launchers, ammunition and anti-tank weapons. This operation was mainly financed by countries located in the Persian Gulf like Saudi Arabia and Qatar, in addition to Turkey.
Nevertheless, this freedom of movement was also utilized by Islamist terrorist groups like Jabhat al-Nusra, the Al Qaeda affiliate in Syria. These individuals were able to cross the border posing as humanitarian workers. The Turkish NGO Humanitarian Relief Foundation (IHH), headquartered in Istanbul, is suspicious of having ties with Al Qaeda, and it is known that a future member of the Islamic State by the name of Yakup Aktulum used that NGO to travel to Syria for the first time in 2013. The extent to which the Turkish government knew that their strategy was being used by Jihadist groups in unknown. Suspicion from the United States that Turkish policies were responsible for the increase in the operational capabilities of terrorist groups like Jabhat al-Nusra forced both countries to cease in their joint operations.
The rise of the Islamic State in 2014 caused a radical change in the balance of power of the Syrian conflict, proving to have an exceptional ability in conquering, managing and governing territories, ruling over important Iraqi cities like Fallujah and Mosul in July 2014. On June 29th of that same year, the leader of the Islamic State, Abu Bakr al-Baghdadi, declared a new Caliphate from the historical Al-Nuri mosque in Mosul. This Caliphate extended from the Iraqi province of Diyala to the Syrian city of Aleppo. As a response, an international coalition of around 40 states and lead by the United States, declared war on the Islamic State.
Nevertheless, Turkey‟s reaction was not the same as its allies. It was understandable that the Turkish government had some doubts regarding the use of military action against the Islamic State. This was due to the fact that Turkey was much more vulnerable to the terrorist attacks that would likely happen as a result of the military campaign. Nonetheless, the limited control over its borders on previous years was imprudent. The porosity of the Turkish-Syrian border allowed tons of materials like ammonium nitrate, used in the manufacture of explosives, to be available to the Islamic State. Additionally, the majority of foreign nationals fighting for the Islamic State accessed Syria through Turkey. Most of them followed a very similar route, entering Turkey through Istanbul, from where they travelled to cities located closer to the Syrian border like Sanliurfa or Gaziantep. Once located closer to the border, they would move to border towns like Ackakale, Karkamis, Elbeyli, Kilis or Reyhanli; to finally access Syrian towns taken by the Islamic State like Tel Abyad, Jarabulus, Al-Rai, Azaz, Atimah or Kesab.
Turkey initiated its military campaign against the Islamic State halfway through 2015, in addition to allowing the United States to use Incirlik air base, located less than 200 kilometers away from Aleppo. The motives behind Turkey‟s sudden change of mind in the policies regarding the Islamic State are unknown, although it is suspected that a greater perception of threat from the terrorist group, plus a more than likely pressure exerted by the United States might have precipitated the decision. Likewise, Turkey always felt more threatened by the existence of Kurdish groups like the YPG, what might explain why the government felt that fighting such groups was preferable than fighting the Islamic State.
Turkish military actions against the Islamic State intensified the terrorist activities of the organization inside Turkey. In August 2016, Turkey launched Operation Euphrates Shield, which targeted both the Islamic State and Kurdish forces located in northern Syria. The operation was terminated after Turkish troops captured cities like Jarabulus, Dabiq and al-Bab.
After the prominent increase in the number of terrorist attacks by the Islamic State on Turkish soil in 2016, the authorities intensified their counterterrorist activities. In that year, according to the Turkish Ministry of Interior, 1338 individuals were arrested for suspicion of belonging to the Islamic State, preventing 22 high intensity terrorist attacks.15 However, despite the distinguished job done by the security forces, permissible border policies and inadequate management of its foreign policy happening over the years makes Turkey a very easy target for the Islamic State.16 The geographic distribution of arrests by the Turkish security forces on suspected members of the Islamic State allows us to determine the dissemination the terrorist group‟s networks inside the country. The great majority of arrests have taken place in the Turkish provinces of Gaziantep, Sanliurfa, Kilis and Hatay, which bordered Islamic State-controlled territories in Syria. Notwithstanding, it is believed that the Islamic State has established networks in 70 out of the total of 81 provinces in Turkey.

TERRORIST ATTACKS BY THE ISLAMIC STATE IN TURKEY FROM 2015 TO 2017

  • January 6th 2015: A female terrorist detonates an explosive device in a police precinct located in the district of Sultanahmet, in Istanbul. The attack seriously injured two police officers, with one of them dying a few hours later due to his injuries. The terrorist was identified as Diana Ramazova, originary from the region of Dagestan, and was de widow of a Norwegian Islamic State member killed in 2014.
  • June 5th 2015: Two explosions during a demonstration in Diyarbakir cause 2 deaths and more than 100 injured.
  • July 20th 2015: An explosion takes place in the city of Suruç, close to the Turkish-Syrian border. The attack took place during a press release of an activist group that wanted to access the Syrian city of Kobane to aid in humanitarian activities. The attack caused 30 casualties and 100 injured.
  • October 10th 2015: 2 explosions during a peaceful demonstration organized by leftist groups in Ankara claim the lives of 95 people, causing more than 200 injured.
    January 12th 2016: A suicide bomber detonates an explosive vest in Sultanahmet Square, in Istanbul. The attack kills 10 tourists and causes 15 injured.
  • March 20th 2016: Suicide bomber detonated an explosive device on Istiklal Street, a very popular commercial area of Istanbul. The attack causes 5 casualties and 6 injured.
  • May 1st 2016: Bombing against the main police precinct of the city of Gaziantep. The terrorists used a car bomb and automatic weapons, killing 2 police officers and injuring more than 20 people.
  • May 19th 2016: A suspected member of the Islamic States sacrificed himself during a police raid in Gaziantep.
  • June 28th 2016: Three terrorists, armed with automatic assault rifles and explosive vests attack Ataturk Airport, in Istanbul. 48 people were killed as a consequence of the attack; including the three terrorists; and caused 239 injured. The terrorists were from the Caucasus, Uzbekistan and Kirgizstan. The Islamic State is the presumed author of the attack, however, they do not officially assume its ownership.
  • November 4th 2016: Attack against a police precinct in Diyarbakir caused 9 deaths and more than 100 injured.
    January 1st 2017: A terrorist armed with an AK-47 assault rifle opens fire at the Reina nightclub, located in the district of Besiktas, in Istanbul, killing 39 people and injuring 69. The attacker, identified as Abdulkadir Masharipov, Uzbek national, managed to flee after the attack, but was arrested a few days later. The Islamic State assumed ownership of the attack.
  • August 13th 2017: After a police raid, an Islamic State terrorist assassinates a police officer in an Istanbul precinct.

RADICALIZATION
According to information published by the private security and intelligence firm The Soufan Group in October 2017, the total of Turkish nationals that have travelled to Syria or Iraq to participate in Jihad is of 1500. The number of Turkish combatants that are still alive in those territories is unknown, but it is estimated that 900 of them have returned to Turkey. The destination of these combatants is normally the Islamic State or Jabhat al-Nusra, with some individuals entering other Islamist groups like Ahrar al-Sham and Turkestan Islam Cemaati.
The Turkish government has not divulged specific data that permits to create a precise profile about the Turkish combatants that travel to Syria and Iraq; information like ethnicity, place of origin or residence, education and purchasing power. However, it is known that all the combatants were very young, with ages ranging from adolescence to mid-thirties. In general, the number of men travelling to Syria or Iraq is much higher than that of women; still, the number of women that have enlisted in the Islamic State is much higher than that of other similar organizations.
The push factors that encourage Turkish nationals to enlist on the lines of the Islamic State are related in most cases with personal and environmental dislocation. Cases of personal dislocation are very similar to those found in foreign fighters of other nationalities, where depression and alienation motivate these young individuals to travel to Syria or Iraq to find a way out. Nevertheless, cases with environmental dislocation are not the same as those found in combatants of other nationalities. Factors like drug abuse, crime or unemployment are important push factors. However, these cases are found primarily in specific neighborhoods inside big cities, areas that received an important influx of immigrants due to the Turkish-Kurdish conflict of the 1980‟s and 1990‟s. These neighborhoods, predominantly conservative, suffered due to urban renewal, causing an increase in the levels of crime and unemployment and limiting the access to an adequate education. Neighborhoods like Sincan and Hayibayram, in Ankara; or Bagcilar and Sultanbeyli, in Istanbul are known places where the Islamic State has recruited an elevated number of fighters.
In addition to push factors, there are also important pull factors that attract Turkish nationals to fighting for the Islamic State. The Islamic State‟s online advertising systems are one of its main tools to indoctrinate and recruit combatants, with propaganda specifically directed at the Turkish public. Examples of this propaganda are websites like Takva Tube, Takva Haber and EnfalMedya, the magazine Konstantiniyye or large amounts of profiles in social networks such as Facebook, Twitter or YouTube. Through this material, the Islamic State calls on those young Turkish citizens at risk of social exclusion to unite to the utopia created by the Caliphate, while attacking the apostasy of the Turkish Government and condemning the actions carried out by Bashar al-Assad‟s regime in Syria.

CONCLUSION AND FORWARD-LOOKING VISION
In spite of the efforts made by the Turkish authorities in the prevention of terrorist attacks, the deep mistakes committed in the past will challenge the task of disintegrating the networks the Islamic State has spread around the country. Furthermore, the Turkish Government must make sure that more restrictive policies are implemented in its borders, especially after the defeats taken by the Islamic State these recent months in Iraq and Syria, which will undoubtedly cause the comeback of many fighters to their countries of origin.
Finally, an update in the Turkish Penal Code in terms of terrorism is necessary. The Turkish legal system makes it impossible for a terrorist returning from a war zone to be sentenced unless there is proof that he or she has attacked the Turkish State or its citizens directly. Due to the new forms of violence introduced by Jihadist terrorism in recent years, it is imperative that States include the new ways of recruitment and radicalization used by terrorist organizations like the Islamic State as crimes, thus reducing the group‟s ability to execute an attack.

 

ARTURO A. MORENO

SOURCES:

1 “Hanafi School of Law”. Oxford Islamic Studies Online. Disponible en: http://www.oxfordislamicstudies.com/article/opr/t125/e798
2 TAHIROGLU, M y MACASKILL, E.: “Islamic State Networks in Turkey”, Foundation For Defense of Democracies. Marzo 2017, p.8.
3 Ibidem, p.8.
4 “Arab uprising: Country by country – Tunisia”. BBC News. 16/12/2013. Disponible en: http://www.bbc.com/news/world-12482315

5 MICALLEF. J.V. “The Arab Spring: Six years later”. Huffington Post. Disponible en: https://www.huffingtonpost.com/joseph-v-micallef/the-arab-spring-six-years_b_14461896.html
6 TAHIROGLU, M y MACASKILL, E.: “Islamic State Networks in Turkey”, Foundation For Defense of Democracies. Marzo 2017, p. 12.
7 SCHMITT, E. “C.I.A. Said to Aid in Steering Arms to Syrian Opposition”, The New York Times. 21/06/2012. Disponible en: http://www.nytimes.com/2012/06/21/world/middleeast/cia-said-to-aid-in-steering-arms-to-syrian-rebels.html
8 TAHIROGLU, M y MACASKILL, E.: “Islamic State Networks in Turkey”, Foundation For Defense of Democracies. Marzo 2017, p. 12.
9 Ibidem, p.13.
10 “Sunni rebels declare new „Islamic Caliphate‟”, Al-Jazeera, 30/06/2014. Disponible en: http://www.aljazeera.com/news/middleeast/2014/06/isil-declares-new-islamic-caliphate-201462917326669749.html

11 TAHIROGLU, M y MACASKILL, E.: “Islamic State Networks in Turkey”, Foundation For Defense of Democracies. Marzo 2017, p.15.
12 STEIN, A. “Islamic State Networks in Turkey”. Atlantic Council. Disponible en: http://www.publications.atlanticcouncil.org/islamic-state-networks-in-turkey/

13 COLLARD, R. “Why Turkey has finally declared war on ISIS”. Time. 24/07/2015. Disponible en: http://time.com/3971161/turkey-isis-war/
14 “Turkey „ends‟ Euphrates Shield campaign in Syria.” BBC. 30/03/2017. Disponible en: http://www.bbc.com/news/world-middle-east-39439593
15 TAHIROGLU, M y MACASKILL, E.: “Islamic State Networks in Turkey”, Foundation For Defense of Democracies. Marzo 2017, p. 17.
16 Ibidem, p.17.
17 Ibidem, p.18.

18 “Timeline of attacks in Turkey”. Al-Jazeera. 19/02/2017. Disponible en: http://www.aljazeera.com/indepth/interactive/2016/06/timeline-attacks-turkey-160628223800183.html
19 BARRETT, R. “Beyond the Caliphate: Foreign Fighters and the Threat of Returnees”. The Soufan Group. Octubre 2017, p. 13.
20 MARKS, M. “ISIS and Nusra in Turkey: Jihadist Recruitment and Ankara‟s Response”. Institute for Strategic Dialogue. 2016, p. 8.

21 Ibidem, p.12.
22 Ibidem, p.14.

23 Ibidem, p.15.
24 TAHIROGLU, M y MACASKILL, E.: “Islamic State Networks in Turkey”, Foundation For Defense of Democracies. Marzo 2017, p.22.
25 MARKS, M. “ISIS and Nusra in Turkey: Jihadist Recruitment and Ankara‟s Response”. Institute for Strategic Dialogue. 2016, p.17.
26 Ibidem, p.20.
27 TAHIROGLU, M y MACASKILL, E.: “Islamic State Networks in Turkey”, Foundation For Defense of Democracies. Marzo 2017, p. 20.

 

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