DAESH RETOMA PALMIRA/ Daesh retakes Palmyra

240701c5-7b3e-4bcc-82cb-f84223359568_w610_r0_sPalmira, enclave de suma importancia estratégica por ser la última parada antes de alcanzar Deir Ez-Zor (a orillas del Éufrates, uno de los principales bastiones del califato), ha vuelto a caer en poder de los soldados del califato.

La cadena de acontecimientos relacionados con la toma de Palmira, cronológicamente expuestos, es la siguiente:

  • DAESH tomó el control sobre Palmira en 2015, y mantuvo la ciudad durante un año.
  • En marzo de 2016, el ejército sirio (apoyado por tropas rusas) reconquistó la ciudad en una ofensiva exitosa que obligó a los adláteres de DAESH a retirarse en dirección a la provincia de Deir Ez-Zor.
  • En octubre de 2016 comienza el cerco de Mosul, cuyo flanco occidental queda libre de presión por parte de la coalición (a excepción de las incursiones de las milicias chiíes Hashid Shaabi y las operaciones de los kurdos, especialmente en torno a Sinjar).
  • A principios de diciembre de 2016 se reportan movimientos de tropas y material pesado desde Iraq hacia Siria, especialmente en dirección a Raqqa y Deir Ez-Zor, por las rutas que cruzan la frontera en la provincia iraquí de Anbar.
  • El 9 de diciembre de 2016 comienza una ofensiva sorpresa de DAESH desde los frentes norte, sur y este de la ciudad de Palmira.
  • El 10 y el 11 de diciembre, aviones rusos prestan apoyo a las tropas sirias, pero se reciben órdenes de retirada.
  • El 12 de diciembre de 2016 DAESH se hace oficialmente con el control de la ciudad de Palmira, obteniendo una victoria con gran peso mediático y una importante cantidad de material bélico, de entre el que destacan varias ametralladoras pesadas ZU-23-2.

Estos acontecimientos parecen ser la confirmación de que, debido a la situación actual de DAESH en la región, la apuesta del califato por Iraq pierde fuerza y optará por hacerse fuerte en Siria. Pese a que Siria cuenta con un aliado poderoso y comprometido (Rusia), hay una guerra civil que proporciona la inestabilidad que DAESH necesita para existir; en pocas palabras, en Iraq, DAESH es el único enemigo (por ahora), mientras que en Siria es uno de los muchos enemigos a los que el régimen y sus aliados han de hacer frente. La atención del régimen sirio está dividida entre los muchos grupos rebeldes y terroristas, los kurdos y el propio DAESH, lo que les permite ganar tiempo y reagruparse tanto para defender sus dominios como para expandirlos mediante nuevas contraofensivas.

La multitud de frentes ha provocado que, por centrarse en la crucial toma de Alepo, Rusia y Siria hayan desatendido otros puntos de interés estratégico. Ello demuestra las limitaciones de Rusia y Siria en la capacidad de monitorización de todos los frentes en los que actualmente se requieren acciones significativas[1].

Si bien el fin de las áreas controladas por el califato en Siria e Iraq parece cuestión de tiempo, con acontecimientos como la toma de Palmira queda patente que ello no será posible hasta que Iraq y Siria recuperen el control sobre sus fronteras, y la rivalidad entre superpotencias podría ralentizar, cuando no imposibilitar, dicho control fronterizo. Hasta que el fin de DAESH no se convierta en el interés de mayor jerarquía para ambos bandos (rusos y occidentales) seguirá siendo imposible acabar con el califato.

Actualmente, el fin de la guerra siria con una victoria del régimen de Assad parece el evento más necesario para precipitar el fin de DAESH. Dicho evento resultaría en el fin de la posibilidad de occidente de interferir en los intereses rusos (por medio de los rebeldes) y podría precipitar el cambio de jerarquía de intereses y, por ende, la tan esperada acción conjunta; además, existe la posibilidad de que el establishment chií de Iraq ofreciese al gobierno sirio el intervenir en suelo sirio contra DAESH.

En definitiva:

  • DAESH parece ser consciente de estar contra las cuerdas, y la inestabilidad en Siria le ofrece espacio y tiempo para reorganizarse, la toma de Palmira es un síntoma de la nueva estrategia de DAESH tras el inicio de la ofensiva de Mosul.
  • Las potencias occidentales ven la salida de DAESH como una doble victoria: se facilitarán las operaciones en suelo iraquí, mientras que los intereses de Siria y Rusia sufrirán por el refuerzo de las posiciones del califato.
  • DAESH, pese a apostar por Siria, no cederá el control de sus territorios en Iraq sin luchar. Para DAESH es vital el control de localidades fronterizas, siendo Al Qaim la más importante en la actualidad.
  • El fin de DAESH no será posible hasta que haya coordinación real entre todas las fuerzas implicadas, tanto en Iraq como en Siria, y eso no parece posible mientras la guerra civil siria continúe (o, más bien, mientras los rebeldes sigan teniendo opciones).

Por último, lista de hechos y supuestos en los que me he basado para la redacción de este escrito.

Hechos:

  • DAESH tomó control sobre Palmira en 2015[2]
  • El ejército sirio, con apoyo ruso, retomó la ciudad en marzo de 2016[3]
  • DAESH ha recuperado la ciudad en diciembre de 2016[4]
  • DAESH ha sufrido una pérdida significativa de sus territorios en Siria e Iraq.[5]
  • Palmira permite el acceso a la provincia de Deir Ez-Zor desde el oeste
  • Palmira, como Tal Afar y Al Qaim, son puntos de control vitales para mantener el dominio sobre la región.
  • Palmira cuenta con aeródromo.
  • Los sirios y rusos han dejado atrás mucho material bélico (ZU-23-2, AK-47, G3, RPG-29, RPG-7, RPG-2, municiones, proyectiles de mortero, artillería ligera y explosivos).[6]

Supuestos:

  • DAESH ha movilizado tropas que han abandonado Mosul por el corredor oeste (libre de cerco).
  • A principios de diciembre DAESH comenzó a movilizar tanques, artillería y hombres hacia Siria. Probablemente cruzaron a Siria por la frontera de la provincia de Anbar, de ser así, ello indicaría que DAESH tiene la capacidad de mover tropas y material por el desierto sin utilizar las principales vías asfaltadas.[7]
  • La coalición, ante los avances sirios y rusos en la guerra civil (Alepo) ha facilitado dicho traslado, dejando de hostigar a DAESH.[8]
  • Desde Siria se ha reportado que las fuerzas aéreas occidentales deshabilitaron la vigilancia por satélite y la actividad de los radares y radios VHF en las carreteras que conectan Raqqa, Deir Ez-Zor y Palmira.[9]
  • Sin el control de Deir Ez-Zor no se puede establecer un cerco efectivo de Raqqa.

10dec-eastern-homs-province-2Palmyra, a strategically important enclave for being the last stop before reaching Deir Ez-Zor (on the Euphrates, one of the main bastions of the caliphate), has once again fallen into the hands of the Caliphate soldiers.

The chain of events related to the taking of Palmira, chronologically exposed, is the following:

  • DAESH took control over Palmira in 2015, and maintained the city for a year.
  • In March 2016, the Syrian army (supported by Russian troops) reconquered the city in a successful offensive that forced DAESH’s minions to withdraw to the province of Deir Ez-Zor.
  • In October 2016, the siege of Mosul begins, whose western flank is free from coalition’s pressure (except for incursions by Hashid Shaabi Shiite militias and Kurdish operations, especially around Sinjar).
  • Early December 2016, troops and heavy material movements are reported from Iraq to Syria, especially in the direction of Raqqa and Deir Ez-Zor, on the routes that cross the border through the Iraqi province of Anbar.
  • On December 9, 2016 begins a surprise offensive of DAESH from the north, south and east fronts of the city of Palmira.
  • On 10 and 11 December, Russian aircraft support the Syrian troops, but their orders were to withdraw.
  • On December 12, 2016, Palmyra is officially under DAESH’s control. DAESH obtained a victory with great media weight and a significant amount of war material, among which are several ZU-23-2 heavy machine guns.

These events seem to be confirmation that, because of the current situation of DAESH in the region, the bet of the caliphate for Iraq loses force and they will choose to become strong in Syria. Although Syria has a powerful and committed ally (Russia), there is a civil war that provides the instability that DAESH needs to exist; In short, in Iraq, DAESH is the only enemy (for now), while in Syria it is one of the many enemies that the regime and its allies must face. The attention of the Syrian regime is divided between the many rebel and terrorist groups, the Kurds and the DAESH itself, which allows them to gain time and regroup both to defend their dominions and to expand them through new counter-offensives.

The multiplicity of fronts has meant that, by focusing on the crucial takeover of Aleppo, Russia and Syria have neglected other strategic points of interest. This demonstrates the limitations of Russia and Syria in their capacity of monitoring all fronts where significant action is currently required.

While the end of the areas controlled by the caliphate in Syria and Iraq seems to be a matter of time, events like the capture of Palmyra make it clear that this will not be possible until Iraq and Syria regain control of their borders, and rivalry between Superpowers could slow down, if not avoid, such border control. Until the end of DAESH does not become the highest interest for both sides (Russian and Western) it will remain impossible to end the caliphate.

Today, the end of the Syrian war with a victory of the Assad’s regime seems the most necessary event to precipitate the end of DAESH. Such an event would result in the end of the possibility of the West interfering with Russian interests (through the rebels) and could precipitate the change of hierarchy of interests and, therefore, the much-anticipated joint action; In addition, there is a possibility that the Shiite establishment in Iraq would offer the Syrian government intervention on Syrian territory against DAESH.

Definitely:

  • DAESH seems to be aware of being against the ropes, and instability in Syria offers them space and time to reorganize, the taking of Palmyra is a symptom of DAESH’s new strategy after the start of the Mosul siege.
  • Western powers see the exit of DAESH as a double victory: operations on Iraqi ground will be facilitated, while the interests of Syria and Russia will suffer because of the reinforcement of the caliphate’s positions.
  • DAESH, despite betting on Syria, will not give up control of its territories in Iraq without fighting. For DAESH, the control of border towns is vital, with Al Qaim being the most important one today.
  • The end of DAESH will not be possible until there is real coordination between all the forces involved, both in Iraq and Syria, and that does not seem possible if the Syrian civil war continues (or rather, if the rebels continue having options).

Finally, a list of facts and assumptions on which I have based for the writing of this article.

Facts:

  • DAESH took control over Palmira in 2015
  • The Syrian army, with Russian support, retook the city in March of 2016
  • DAESH has recovered the city in December 2016
  • DAESH has suffered a significant loss of its territories in Syria and Iraq.
  • Palmira gives access to the province of Deir Ez-Zor from the west
  • Palmira, such as Tal Afar and Al Qaim, are vital control points to maintain dominance over the region.
  • Palmira has an aerodrome.
  • Syrians and Russians have left behind much war material (ZU-23-2, AK-47, G3, RPG-29, RPG-7, RPG-2, ammunition, mortar shells, light artillery and explosives).

Assumptions:

  • DAESH has mobilized troops that have left Mosul by the west corridor (free of siege).
  • In early December DAESH began to mobilize tanks, artillery and men to Syria. They probably crossed to Syria through the border of Anbar province, if so, this would indicate that DAESH can move troops and material through the desert without using the main paved roads.
  • The coalition, knowing the Syrian and Russian advances in the civil war (Aleppo) has facilitated this transfer, ceasing harassing over DAESH.
  • Syria has reported that Western air forces have disabled satellite surveillance and radar and VHF activity on roads linking Raqqa, Deir Ez-Zor and Palmyra.
  • Without the control of Deir Ez-Zor, an effective siege of Raqqa is not possible.

[1] http://www.globalresearch.ca/the-implications-of-the-isis-daesh-palmyra-offensive/5562046

[2] http://www.almasdarnews.com/article/official-syrian-armed-forces-withdraw-from-ancient-city-of-palmyra/

[3] https://intelgiasp.wordpress.com/2016/03/14/ofensiva-de-assad-en-palmira-assads-offensive-in-palmyra/

[4] http://es.euronews.com/2016/12/10/daesh-vuelve-a-entrar-en-palmira

[5] http://www.abc.es/internacional/abci-daesh-pierde-22-por-ciento-territorio-siria-irak-tiempo-aumenta-ataques-europa-y-africa-201603240415_noticia.html

[6] http://syria.liveuamap.com/en/2016/13-december-isil-video-of-abandoned-russian-base-in-palmyra

[7] http://www.globalresearch.ca/the-implications-of-the-isis-daesh-palmyra-offensive/5562046

[8] http://english.almanar.com.lb/131789

[9] https://twitter.com/maytham956/status/808081353908555776

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